
|Abadía - Salón|
Quinn camina por los pasillos toqueteando todo lo que ve. Es un lugar interesante, parece tener mucha historia, y a
Quinn le encanta la historia. Finalmente decide que lo mejor es no entretenerse y volver cuanto antes al salón.
Quinn había llegado la primera a la abadía, pero como había tenido la urgencia de ir al baño había salido del salón.
Tras pasar varias puertas por fin da con la del salón. La empuja con fuerza, pero la maldita no cede. Escucha un ruido a su espalda y se imagina que es un fantasma (es una chica muy paranoica), lo que produce que la adrenalina corra por sus venas. Coge carrerilla y vuelve a empujar, pero por desgracia
Aldo abre la puerta desde el otro lado y
Quinn entra como un perdigón chocando contra la espalda de
Shane y el costado de
Dunne.
- ¡Vaya! Lo siento. Había oído un ruido a mi espalda.. la puerta no se abría... -le dice a un dolorido
Shane- Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento ¿estáis bien? -pregunta a ambos mordiéndose el labio inferior- Hola a todos. He llegado hace rato, pero había salido al baño. Soy
Quinn McKee.
Tan nerviosa está que no espera la contestación de
Shane ni la de
Dunne. Se aleja de la puerta como si algo monstruoso fuese a entrar por ahí y contina susurrando que hay algo ahí fuera.
Etiquetas: Quinn McKee